Una industria clave que exige su sitio

El sector MICE canario ha dado un paso al frente en el sur de Gran Canaria para reclamar algo esencial: ser reconocido como un verdadero motor económico, y no como un simple complemento del turismo vacacional.

La estrategia de la Asociación Canaria de la Industria MICE, liderada por Zoilo Alemán, es clara y directa:

“La industria MICE no es un servicio turístico. Es una industria transversal que activa más de 20 subsectores locales”.

Hablamos de arquitectura efímera, ingeniería de sonido, producción audiovisual, tecnología, transporte especializado, gastronomía, logística, formación profesional y empleo cualificado, entre muchos otros. Un ecosistema económico real que va mucho más allá del evento puntual.

¿Qué reivindica el sector MICE en Canarias?

  • Reconocimiento institucional del MICE como industria estratégica dentro de las políticas públicas.
  • Medidas fiscales específicas que compensen la lejanía y los sobrecostes logísticos frente a los grandes hubs peninsulares.
  • Un marco de incentivos sólido que permita que la inversión asociada a congresos y eventos se quede en Canarias en forma de empleo, empresas, formación y talento local.
  • Conectividad aérea e infraestructuras pensadas no solo para vacaciones, sino para atraer negocio, conocimiento e implantación empresarial.

Una industria con ADN local

A diferencia de otros segmentos turísticos, el MICE tiene un fuerte arraigo en el territorio. Genera trabajo directo para pymes canarias y profesionales cualificados, creando un ecosistema que permanece cuando se apagan las luces del evento.

El mercado ya ha tomado nota

La señal es clara: 2026 está prácticamente completo en la agenda de eventos. Un dato que confirma que Maspalomas puede consolidarse como un centro internacional de congresos y negocios, combinando clima, conectividad y capacidad profesional.

Canarias no solo es un destino para descansar.
También puede —y debe— ser un lugar donde se genera economía, conocimiento y futuro.